domingo, 31 de julio de 2022

José Dolz Bartual

Apuntes sobre su participación en la guerra del Rif


José Dolz Bartual
(Foto 1)
José Dolz Bartual nació en Barcelona el 16 de mayo de 1886. Fue hijo de Ramón Dolz Bernet y Dolores Bartual Primo, ambos naturales de Valencia. Falleció en Maó el 30 de diciembre de 1969.

I. 1907: Ingreso en el Ejército

El 1 de agosto de 1907, a los 21 años, se incorporó a la Caja de Reclutas de Valencia como soldado del reemplazo de aquel año, tras obtener el número 100 en el sorteo del Ayuntamiento de la capital valenciana.

Contexto del Servicio Militar en España


A mediados del siglo XIX, existía un sistema que permitía a ciertos ciudadanos evitar el servicio militar mediante el pago de una cuota al Estado o el envío de un sustituto. Estos privilegios, exclusivos de las clases pudientes, generaron la percepción social de que la milicia era una carga impuesta únicamente a los más desfavorecidos.

Sin embargo, esta práctica fue desapareciendo gradualmente. A través de la Ordenanza del 27 de octubre de 1800 (1), se consolidó el reclutamiento obligatorio, convirtiendo al "soldado de quintas" en el pilar del reemplazo del Ejército español. Finalmente, la Ley de Reclutamiento y Reemplazo del Ejército (Real Decreto del 19 de enero de 1912) estableció formalmente el carácter universal del servicio militar, suprimiendo definitivamente las figuras de la redención en metálico y la sustitución (2).

II. 1908: Comandancia de Artillería de Menorca y ascenso a cabo


En febrero de 1908, fue destinado a la Comandancia de Artillería de Menorca con el grado de artillero de tercera, incorporándose a su plaza en Maó el día 29 de ese mismo mes.

El 7 de abril, prestó el juramento de fidelidad a la bandera conforme a las ordenanzas vigentes, quedando destinado a las labores de guarnición e instrucción en la Fortaleza de Isabel II (La Mola).

Este acto de juramento se realizaba bajo la fórmula de las Reales Ordenanzas de Carlos III de 1768, empleada tradicionalmente por los militares de la época:

"Juráis a Dios y prometéis al Rey seguir constantemente sus Banderas, defenderlas hasta perder la última gota de vuestra sangre y no abandonar al que os esté mandando en acción de guerra o disposición para ella".

Fortaleza de Isabel II
(Foto 2)
Poco después, el 1 de agosto de 1908, fue ascendido por elección al empleo de cabo de artillería, continuando con su servicio de guarnición en la citada fortaleza menorquina. A principios del siglo XX, el grado de cabo era el primer paso serio en la jerarquía de mando (el primer escalón de la clase de tropa). Ser ascendido por elección era un reconocimiento explícito al mérito personal.


Breves apuntes sobre la Mola


La Fortaleza de Isabel II, conocida popularmente como La Mola, se inauguró el 10 de octubre de 1852. Su construcción fue una respuesta estratégica a la vulnerabilidad del puerto de Maó tras la demolición del Castillo de San Felipe, agravada por las crecientes tensiones políticas en el Mediterráneo.

Aunque los trabajos comenzaron en 1847 e incluso la reina Isabel II visitó las obras en 1860, el proyecto no se concluyó hasta 1875. Para entonces, la rápida evolución de la tecnología artillera había dejado la fortificación obsoleta, lo que obligó a instalar baterías más modernas.

Canal de San Jorge
(Foto 3)
El proyecto culminó definitivamente con la apertura del Canal de San Jorge (más tarde llamado de Alfonso XII), que permitió el acceso marítimo de lanchones y motoras, evitando los temporales de levante que solían bloquear la entrada natural al puerto.

La experiencia del recluta


Es fácil imaginar la incertidumbre de los jóvenes de la época al iniciar el servicio militar. El reclutamiento implicaba el traslado a destinos remotos, la separación familiar y, en el peor de los escenarios, el envío al frente en África. A esto se sumaban la precariedad económica de los soldados y las enormes dificultades de transporte de principios del siglo XX.

En el caso de José, cumplir con su deber supuso cruzar el mar hasta Maó para ser destinado, precisamente, a la Mola. Aquella península era un lugar geográficamente aislado, separada de núcleos urbanos como Es Castell o Maó, y comunicada inicialmente solo por vía marítima.

Penitenciaría de la Mola,
llamada también La Penita.
(Foto 4)
Además de su rigor climático —siendo un paraje inhóspito azotado frecuentemente por los vientos de tramontana y levante—, la Mola era temida por albergar una Penitenciaría Militar. Por este penal pasaron militares de diversos rangos y filiaciones políticas hasta su clausura definitiva en la década de 1970 (3).





III. 1909–1913: Ascenso a sargento y reenganche


Entre 1909 y 1913, José continuó formando parte de la guarnición de la Mola, desempeñando las funciones propias de su rango. Durante este periodo, el año 1911 resultó especialmente significativo por tres motivos:
  • Reenganche: El 25 de febrero de 1911 decidió reengancharse al servicio activo. En aquella época, la permanencia voluntaria en el ejército representaba una oportunidad para labrarse un futuro profesional, ya que inicialmente se incentivaba con primas en metálico —aunque estas terminaron suprimiéndose pronto por la escasez de recursos públicos—.
  • Ascenso: El 1 de marzo de 1911 fue promovido, por elección, al empleo de sargento de artillería.
  • Licencia por salud: El 27 de junio de ese mismo año se trasladó a Valencia para disfrutar de una licencia por enfermedad de dos meses, reincorporándose a su destino en la Mola el 25 de agosto.
Este compromiso con la carrera militar y la posibilidad de un ascenso más rápido en zonas de conflicto marcarían su trayectoria futura. Este sería el camino que, a partir de 1922, llevaría a nuestro protagonista hacia la Guerra del Rif, una etapa difícil y marcada por el sacrificio (4).


IV. 1914–1917: Matrimonio y ascenso a brigada


Durante este periodo, José permaneció destinado en La Mola, desempeñando las responsabilidades correspondientes a su rango. Dos hitos marcaron estos años: su enlace matrimonial y una nueva promoción en su carrera militar.

Enlace matrimonial

El 23 de septiembre de 1914, el Excelentísimo Capitán General de Baleares le concedió la autorización reglamentaria para contraer nupcias con Mercedes Fontcuberta de Cossío (1892–1971), natural de Es Castell. Mercedes era hija del comerciante Joan Fontcuberta Lupit y de Mercedes de Cossío Ojeda. Tras obtener el certificado de soltería el 26 de septiembre, el matrimonio se celebró en Es Castell el 3 de diciembre de 1914.

Ascenso a brigada


En el ámbito profesional, por Real Orden del 24 de febrero de 1915, José fue ascendido a la categoría de brigada, con antigüedad reconocida desde el 1 de marzo. A raíz de este ascenso, fue confirmado en su destino en la Comandancia de Artillería de Menorca, continuando con el servicio ordinario en la Fortaleza de Isabel II.

La vida cotidiana y la integración social


Hasta la construcción de la carretera que unificó Maó con la Mola, la comunicación entre ambos puntos era exclusivamente marítima. Los militares destinados en la fortaleza disponían de varias horas de paseo, que aprovechaban para trasladarse a Maó, Es Castell o al Hospital Militar en lanchones de la propia guarnición.

El sistema de transporte evolucionó con el tiempo: hasta 1923, los lanchones se desplazaban a remo —con cinco remeros por banda—, pero a partir de ese año empezaron a ser remolcados por embarcaciones a motor, lo que facilitó los trayectos (5). Una vez en la ciudad, las distracciones eran limitadas; los soldados solían frecuentar los cafés, asistir a las primeras salas de cine o realizar compras menores en los comercios locales.

Esta convivencia generó un vínculo profundo entre el estamento militar y la sociedad civil. Durante esta época, y hasta bien avanzado el siglo XX, fue muy habitual que mujeres menorquinas (principalmente de Maó y Es Castell) contrajeran matrimonio con militares destinados en la isla. En muchos casos, como el de José Dolz, estos enlaces supusieron el establecimiento definitivo de los militares en Menorca, integrándose plenamente en la vida de la comunidad.

V. 1918–1921: Ascenso a suboficial y aspiraciones de oficialidad


Durante este cuatrienio, José permaneció en la Fortaleza de Isabel II desempeñando las funciones inherentes a su rango. En noviembre de 1918, alcanzó un nuevo hito en su carrera al ser promovido a la categoría de suboficial, con antigüedad reconocida desde el día primero de dicho mes.

Tres años más tarde, en 1921, se trasladó a Palma de Mallorca con el objetivo de progresar en la escala jerárquica. Allí se sometió a los exámenes correspondientes para obtener la declaración de aptitud, requisito indispensable para el ascenso al empleo de alférez de artillería de la escala de reserva retribuida.

VI. Contexto histórico: La Guerra del Rif y el Protectorado


Tras el Desastre del 98, la expansión en el norte de África se convirtió para España en una cuestión de prestigio nacional. No obstante, lo que el Gobierno preveía como una ocupación sencilla derivó en un conflicto prolongado debido a la feroz resistencia de las cabilas rifeñas, lideradas por Abd el-Krim.

Intereses económicos y estratégicos


Uno de los motores del conflicto fue la explotación de las minas de hierro del Rif. Para asegurar el transporte del mineral hasta el puerto de Melilla, se proyectó un ferrocarril minero cuyos principales accionistas eran figuras influyentes de la política y la sociedad española. Aunque el factor económico fue determinante, la guerra también estuvo motivada por:
  • Razones geoestratégicas: La necesidad de mantener la influencia en el Mediterráneo.
  • Compromisos internacionales: Acuerdos con potencias como Francia que no siempre favorecían a España.
  • Gestión política: Una dirección inestable desde Madrid que condicionó las operaciones en el terreno.


La expansión del territorio (1908–1914)


Entre 1908 y 1909, la política expansionista española buscó ampliar el radio de seguridad de Melilla para proteger las minas y las infraestructuras ferroviarias. Tras diversos ataques de los cabileños a las vías y apeaderos, el Gobierno envió refuerzos, logrando ocupar puntos clave como La Restinga, la Península de Tres Forcas, Zeluán y el macizo del Gurugú.

El marco jurídico de esta presencia se consolidó el 27 de noviembre de 1912 con el Tratado de Fez, que estableció formalmente el Protectorado Español en Marruecos, con capital en Tetuán. Durante los años siguientes, la ocupación de zonas como Larache se alternó entre avances pacíficos y operaciones militares.

De la colonización al colapso (1919–1921)


A partir de 1919, la colonización se hizo efectiva, pero surgieron nuevos focos de insurgencia. En la región de Yebala, el líder Ahmed al-Raisuni se opuso al avance español, mientras que en el Rif, el sentimiento independentista ganaba fuerza.

El año 1921 marcó un punto de inflexión crítico con tres sucesos fundamentales:
  • El Desastre de Annual: Una derrota estrepitosa de las tropas españolas que forzó la retirada de gran parte del territorio conquistado.
  • La República del Rif: Abd el-Krim proclamó un estado independiente (no reconocido internacionalmente), consolidando la resistencia rifeña.
  • Crisis política y reconquista: El desastre provocó la caída del Gobierno en España. El nuevo gabinete inició de inmediato la "Reconquista" de los territorios perdidos, reanudando las campañas militares a finales de ese mismo año.

VII. 1922: Ascenso a alférez y destino en el Rif


A comienzos de 1922, José permanecía destinado en la Fortaleza de Isabel II. Sin embargo, su trayectoria daría un giro radical a partir de noviembre, marcado por la intensificación de las operaciones en el Protectorado.

En Marruecos, el ejército español se hallaba inmerso en la recuperación de los territorios perdidos tras el Desastre de Annual. Se sucedían ofensivas constantes contra las fuerzas de Abd el-Krim, destacando especialmente las operaciones en la región de Yebala para restablecer la comunicación estratégica entre Larache y Xauen.

El ascenso a alférez y la movilización


En noviembre de 1922, José alcanzó el empleo de alférez de la Escala de Reserva de Artillería, con antigüedad reconocida desde el 31 de julio. Inicialmente, fue asignado al 11º Regimiento de Artillería Ligera —unidad con una participación muy activa en la campaña africana— con órdenes de incorporación inmediata.

Sin embargo, antes de unirse a dicho regimiento, una Real Orden comunicada el 6 de diciembre modificó su destino y fue enviado, en comisión de servicio, a la Comandancia de Artillería de Melilla.

27-1-1923 Axdir Asus
(Foto 5)
José se incorporó a su nueva plaza el 14 de diciembre y, apenas un día después, partió hacia el destacamento de Axdir Asus, donde comenzó a prestar servicio de campaña. No debe confundirse con Axdir, capital de la República del Rif y cuna de Abd el krim (6).







27-1-1923 Axdir Asus
(Foto 6)















Axdir, capital de la república del Rif a la izquierda y
el emplazamiento de Axdir Asus, a la derecha.
A pesar de que, por Real Orden circular del 21 de diciembre, se oficializó su destino técnico a la Comandancia de Artillería de Menorca, José permaneció en situación de comisión de servicio en la de Melilla, manteniendo su presencia activa en el frente africano.





En cuanto al desarrollo del conflicto, 1922 marcó una intensificación de las operaciones. A las ofensivas terrestres se sumó de manera sistemática el apoyo de la aviación española, que comenzó a bombardear las concentraciones de las fuerzas rebeldes. En este contexto de avance, las tropas españolas lograron ocupar posiciones estratégicas clave, tales como Kandusi, las mesetas de Ras Tikermin y Arkab, y la zona de Timaysat, consolidando así el control sobre terrenos elevados fundamentales para la observación y el fuego de artillería.

VIII. 1923: Comandancia de Artillería de Ceuta. Uad-Lau


El ejército tuvo que enfrentarse otra vez al enemigo en Yebala, que se hallaba en rebeldía y continuó con las actividades aéreas sobre todo en Sidi Dris y Alhucemas.

A principios del año 1923, José fue destinado a la Comandancia de Artillería de Ceuta, en donde se incorporó día 14 de febrero. Entre tanto, estuvo en Melilla del 1 al 13 de febrero.

Uad Lau
El día 24 de enero salió destacado a Uad-Lau, tomando el mando de la cabecera establecida en la avanzadilla de este campamento. Hicieron fuego, en diferentes ocasiones, sobre los caminos de la cabila Tarsit y grupos enemigos, acciones que se repitieron en julio, agosto y setiembre del mismo año.





22-01-1923 A LA UNA Y MEDIA
(Foto 7)
En esta fotografía titulada “A LA UNA Y MEDIA” y dirigida a sus padres, explica:  “está hecha en la misma tienda donde comemos, dormimos, pasamos la mayor parte del día…”. Estas anotaciones nos pueden dar una idea de las condiciones de vida de esos hombres.
Anota los datos de los personajes que aparecen en ella, si bien la lectura no resulta fácil:


N.º 1 el comandante del sector.
N.º 2 el practicante autor de la fotografía y pintor de las figuras del lienzo.
N.º 3 un teniente que fue sargento en?
N.º 4 José Dolz Bartual.
N.º 5 es un alférez.

El 1 de julio de 1923 Abd el-Krim proclamó por segunda vez la República del Rif,  si bien siguió sin reconocimiento oficial.


25-01-1923 fotografía de grupo
(Foto 8)
En esta instantánea únicamente se puede leer que el número 5 es el practicante militar.
El que aparece sin número es el biografiado.











20-7-1923 Uad Lau, José Dolz Bartual
(Foto 9)


















28-01-1923
(Foto 10)

La lucha por el agua y el control del terreno


En otra instantánea, cuyo lugar exacto no se especifica, José detalla las condiciones del entorno. La fotografía fue tomada en la "aguada de esta posición", un punto vital para la supervivencia de la tropa. En sus anotaciones, indica:

"El del n.º 1 soy yo y, donde está la cruz, tenían los moros un cañón que se llama ¿Felipe?".

Esta mención a la artillería enemiga situada en posiciones estratégicas ilustra la constante vigilancia y el peligro al que estaban sometidos. La orografía del Rif, extremadamente montañosa y abrupta, obligó al ejército español a construir fortines en las cumbres para dominar visualmente el territorio durante el día.

Sin embargo, el mayor desafío logístico era la escasez de agua. Al carecer de fuentes propias en las zonas elevadas, las posiciones debían abastecerse mediante recuas de mulas que transportaban el suministro, a menudo diariamente. Estos convoyes eran extremadamente vulnerables, convirtiéndose en el blanco principal de las emboscadas rifeñas.

La combinación de un terreno impracticable, la sed constante y un clima extremo —factores a los que los soldados peninsulares no estaban habituados— dificultó enormemente el avance de las tropas y la consolidación de victorias definitivas.

José Dolz Bartual,
noviembre de 1923
(Foto 11)

El auge de los estudios fotográficos en el Protectorado


A pesar del adverso contexto bélico, era muy común que los soldados se tomaran fotografías de recuerdo. El interés por este arte era tan creciente que el propio Ejército contaba con fotógrafos oficiales a quienes se les permitía el acceso a zonas restringidas para documentar la campaña.

Las imágenes de cuerpo entero de José que ilustran este relato fueron capturadas en el prestigioso estudio Foto Art Calatayud, en Ceuta.

Con el establecimiento del Protectorado español en 1912, proliferaron los estudios fotográficos en la zona. Entre ellos destacó el fundado en 1914 por los hermanos José y Manuel Calatayud. Su éxito fue tal que pronto inauguraron una sucursal en Tetuán, manteniéndose activos hasta 1990 y consolidando un fondo documental de incalculable valor histórico.

Los Calatayud no solo realizaban retratos para particulares y militares, sino que también ejercían como corresponsales para revistas y periódicos de la época. Este fenómeno coincidió con un creciente interés de la sociedad española por la temática militar, lo que convirtió a estos estudios en puentes visuales entre el frente africano y la península (8).

Foto de grupo sin fecha
(Foto 12)
En esta imagen aparece el biografiado, sentado en una silla, casi en el centro. Se puede apreciar la  disparidad de los uniformes.









Sin fecha
(Foto 13)
En esta instantánea anota: "... el moro es un cabo de policía que salvó tres oficiales en el famoso mes de julio del año 21".


IX. 1924: La Línea del Lau. Ceuta. Xauen. Tetuan


1924 Uad Lau
(Foto 14)
Tras el desastre de Annual (1921), el ejército español quedó atrapado en el Rif, disperso en cientos de blocaos (pequeños fortines militares, puestos de avanzada o casetas de fortificación) indefendibles y bajo la feroz ofensiva de las fuerzas de Abd el-Krim a lo largo del río Lau.
Para resolver la crisis, el general Miguel Primo de Rivera —cuya gestión adolecía de una falta de planificación— optó por retirar las tropas del interior y replegarlas hacia una línea -la línea Estella- que se pudiera defender y que asegurara las comunicaciones entre centros relevantes.

Esta retirada estratégica buscaba alcanzar varios objetivos fundamentales:
  • Minimizar las bajas humanas y el excesivo gasto militar.
  • Concentrar las fuerzas en posiciones defendibles.
  • Cortar el contrabando de armas hacia los rebeldes.
  • Ganar tiempo para reestructurar el ejército.


El Contexto de la Línea del Lau y el Asedio a Cobba D'Arsa


Hacia mediados de 1924, la cuenca del río Lau se convirtió en el punto de mayor tensión militar para el ejército español en el Protectorado de Marruecos. A principios de julio de 1924, la posición militar de Cobba D’Arsa, ubicada a unos seis kilómetros de la costa, se encontraba en una situación límite. Las kabilas (tribus locales) sublevadas la habían cercado y hostigado por completo. También intentaban dejar  incomunicadas las posiciones de la zona y lo iban consiguiendo. La guarnición defensora quedó sumamente mermada, además de carecer por completo de agua, víveres y suministros básicos. Las columnas de socorro españolas sufrieron continuos ataques al intentar romper el cerco.

Desde comienzos de 1924, José estuvo destacado en la avanzada de Uad-Lau, desempeñando servicios de campaña en una zona de alta actividad bélica. Durante el mes de mayo, su destacamento intervino en diversas ocasiones en el cañoneo de concentraciones y poblados enemigos.

A partir de finales de junio, debido a la presión de los rebeldes rifeños, los enfrentamientos se intensificaron en toda la zona de Yebala, que se extendía desde el estrecho de Gibraltar y Tánger hasta los límites de las montañas del Rif propiamente dichas. Ante el bloqueo terrestre, el Cuerpo de Aviación intervino para aliviar la presión del asedio. Sin embargo la práctica totalidad de los aviones regresaron a sus bases con graves impactos de bala, otros se incendiaron en el aire o tuvieron que realizar aterrizajes  forzosos.

La batería bajo su mando batió a los grupos rebeldes que, desde el poblado de Tarsit, hostigaban de forma constante a las fuerzas españolas.


Los Duros Combates de la Columna de Rescate


Para romper el cerco, el mando organizó una masiva operación de desembarco y concentración de tropas procedentes de Ceuta y Melilla en la playa de Uad Lau. El 4 de julio de 1924, se inició una ofensiva directa muy cruenta a cargo de la columna de socorro mandada por el general Serrano. En los encarnizados combates participaron unidades de choque de la Legión (el Tercio de Extranjeros) y los Grupos de Regulares de Álvarez Arenas y de Larache.

Durante estos días de intensos combates en las zonas aledañas al valle del Lau, se produjeron duros enfrentamientos donde participaron figuras destacadas de la Legión. Bajo las órdenes del entonces teniente coronel Francisco Franco, las fuerzas de la Legión se enfrentaron, en un terreno áspero, a constantes emboscadas del enemigo en la confluencia del Lau con sus afluentes.


El Asalto Final y la Liberación Definitiva


El colapso logístico en la playa de Uad Lau, causado por la falta de barcazas de desembarco operativas y de personal civil, retrasó el flujo de municiones y víveres para las columnas, haciendo la situación aún más crítica. Sin embargo, tras redoblar los esfuerzos, el domingo 6 de julio de 1924 se ejecutó el asalto definitivo. Las columnas españolas rompieron el asedio liberando formalmente la posición de Cobba D'Arsa.
Meses más tarde, en septiembre de 1924, la evolución estratégica de la campaña llevó a que se ejecutara un repliegue ordenado de toda la cuenca para concentrar las fuerzas en la ofensiva hacia Xauen.


Hospitalización en Ceuta


José permaneció al mando de su batería en la avanzadilla de Uad-Lau hasta el 24 de julio, fecha en la que debió ser evacuado a Ceuta por enfermedad. Tras ser ingresado en el hospital por causas que no constan en el registro, recibió el alta el 6 de agosto, permaneciendo desde entonces en dicha plaza en situación de servicio ordinario.

1924 cuartel de Artillería de Ceuta
(Foto 15)
Esta instantánea fue captada en 1924 frente a la puerta del cuarto de banderas del Cuartel de Artillería de la plaza de Ceuta. En ella aparecen retratados cuatro oficiales que, según las anotaciones (de lectura compleja en algunos nombres), se identifican de derecha a izquierda de la siguiente manera:

- ¿Claudio? (Nombre de pila pendiente de confirmación).
- ¿Fabián Ramón? (Apellidos de difícil legibilidad).
- Francisco Benítez.
- José Dolz Bartual.



Este tipo de fotografías de grupo en el cuarto de banderas —el lugar más emblemático de un cuartel, donde se custodian las enseñas de la unidad— eran habituales para dejar constancia del compañerismo entre la oficialidad durante su estancia en las plazas africanas.

Medalla Militar de Marruecos con el pasador de Tetuán


El 3 de septiembre, le fue concedida la Medalla Militar de Marruecos con el pasador de Tetuán. Esta distinción de plata (reservada a oficiales) premiaba el cumplimiento de un año de servicio en campaña o seis meses de servicio con asistencia a hechos de armas de relevancia. Este galardón certificaba el valor y la constancia de José en el frente.

Operaciones en Uad Lau Septiembre-Octubre de 1924: El inicio de la evacuación general


El plan de repliegue general dictaminó que la cuenca del Uad Lau debía ser completamente evacuada de forma escalonada hacia la costa. El movimiento comenzó formalmente el 6 de septiembre de 1924.

Tras su hospitalización, José se reincorporó al frente el 17 de septiembre en el campamento de Uad-Lau, asumiendo el mando de la Sección del Parque Móvil a Lomo. Su unidad fue fundamental en la evacuación de las posiciones de Maga, Mesalla, Caseras y Arosa.

Poco después, el 20 de octubre, fue declarado apto para el ascenso a teniente, un reconocimiento a su desempeño en situaciones críticas.

El repliegue de Xauen y la defensa de posiciones


Xauen
El mes de noviembre supuso el momento más dramático de la retirada. Los rifeños hostigaban sin tregua a las columnas en movimiento, obligando a realizar evacuaciones constantes por mar de los heridos desde la playa de Uad Lau hacia Ceuta.

La actividad de José y su sección durante este mes fue incesante:

- 7 de noviembre: Participó en la evacuación de la kabila y posición de Bakali.

- 9 de noviembre: Defendió con su sección los poblados aliados y las líneas de comunicación con los puestos avanzados.

- 11, 12 y 13 de noviembre: Formó parte de la operación para la evacuación del Zoco el Sebt y de la posición de Bakali, encargándose de municionar a las fuerzas de infantería y artillería.

- 14 de noviembre: Asistió a la evacuación definitiva del propio campamento de Uad Lau, replegándose y llegando a Ceuta el día 16.

- 18 de noviembre: José emprendió su marcha hacia Tetuán para incorporarse a su unidad al día siguiente.

Paralelamente, entre el 15 y el 17 de noviembre, se ejecutaba la evacuación de la ciudad de Xauen, el principal bastión español en el interior. Miles de soldados y civiles iniciaron una marcha desesperada hacia Tetuán bajo lluvias torrenciales y constantes emboscadas en desfiladeros, lo que causó miles de bajas al ejército español.

Diciembre de 1924: El 10 de diciembre de 1924 finalizó oficialmente la gran maniobra de repliegue. El interior de Yebala quedó completamente abandonado en manos de los rebeldes de Abd el-Krim.

No obstante, las operaciones de protección y los últimos flecos de la retirada se prolongaron durante el mes de diciembre para José:

- 9 de diciembre: Se trasladó con su sección a Lucien para asistir en la operación sobre la kabila de Beni-Ider.

- 11 a 13 de diciembre: Se desplazó a Ben Karrich para proteger la retirada de las columnas procedentes de Zoco-Arbáa, un punto crítico donde las tropas buscaban refugio tras la caída de Xauen.

- 14 a 15 de diciembre: Regresó a Tetuán y asistió a las operaciones en las márgenes del río Martín.

- 16 a 17 de diciembre: Marchó de nuevo a Lucien y tomó parte en las últimas evacuaciones y operaciones de Jarda, Zoco el Jemis, Ali-Faal y Zenat, regresando definitivamente a Tetuán el 21 de diciembre.

Como broche a un año de intensos combates y repliegues, el 27 de diciembre de 1924 fue destinado al 12º Regimiento de Artillería Ligera, finalizando el año en la plaza de Tetuán.

El "terrible enemigo": El terreno y el calor


La dureza de estas operaciones fue recogida por la prensa de la época. El reportero López Rienda, en el diario El Sol, describía el combate de Adgós-Uad Lau con crudeza:

"Dos nuevos enemigos se han sumado contra este valeroso ejército: el terreno y el calor. Es fragoso, abrupto, terrible... terreno de escarpadas enormes y barrancos que, azotados por el sol, hacen fatigoso el respirar y ponen en las venas un vivo ardor de coraje y un hondo sentimiento de tristeza por los estériles sacrificios de uno y otro día" (9).

En este escenario, donde las columnas de socorro debían intervenir constantemente para liberar posiciones sitiadas, José Dolz desempeñó su labor técnica y de mando, contribuyendo a salvar vidas en una de las etapas más amargas de la presencia española en África.


X. 1925: El regreso a Menorca y nuevos reconocimientos


El inicio de 1925 estuvo marcado por una intensa actividad administrativa y sucesivos traslados. Tras su etapa en el frente, José abandonó Tetuán el 4 de enero para regresar al cuartel de Ceuta. Solo dos días después, emprendió viaje hacia la península para unirse a su nuevo destino en el Cantón de Vicálvaro (Madrid).

Sin embargo, su estancia en la capital fue efímera. A finales de ese mismo mes, se dispuso su retorno inmediato a Ceuta para desempeñar funciones como instructor de reclutas en el Regimiento de Plaza y Posición, cargo del que tomó posesión el 30 de enero.

Destino definitivo: El Regimiento Mixto de Artillería


La estabilidad llegó con la Real Orden del 28 de enero, por la que fue destinado al Regimiento Mixto de Artillería de Menorca. Tras los trámites pertinentes, se incorporó a su isla de residencia el 1 de abril, quedando asignado a la 1ª Batería del Grupo Ligero con guarnición en Es Castell.

Debido a sus méritos y experiencia previa, asumió el mando accidental de dicha batería, responsabilidad que ejerció con solvencia hasta el 29 de septiembre de ese año.

Medalla del Homenaje a SS.MM. los Reyes



Durante este periodo, se le reconoció formalmente el derecho a usar la Medalla del Homenaje a SS.MM. los Reyes de España.

Esta condecoración fue creada por el Directorio Militar para conmemorar el apoyo ciudadano y militar a la monarquía de Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia tras el golpe de Estado de 1923, simbolizando la lealtad de la oficialidad a la Corona.

1925 Desembarco de Alhucemas
(Foto 16)
El episodio crucial del Desembarco de Alhucemas


Mientras José se asentaba en su nuevo destino en Menorca, en Marruecos se producía un acontecimiento histórico decisivo: el Desembarco de Alhucemas. Iniciada en septiembre de 1925, esta operación conjunta del Ejército y la Armada española, en colaboración con fuerzas francesas, movilizó a 13.000 soldados.

Este hito es reconocido mundialmente como el primer desembarco aeronaval de la historia que se saldó con éxito. La campaña concluyó el 13 de octubre, logrando la rendición de Abd el-Krim y encaminando la guerra hacia un final que se produciría sólo dos años después (10).

Reconocimiento oficial: La Medalla del Homenaje


En este contexto de victoria y estabilización política, se formalizaron diversos honores para la oficialidad. Según el diploma expedido por el Presidente del Directorio Militar el 22 de octubre de 1925, se le reconoció el derecho a ostentar la Medalla del Homenaje a SS.MM. los Reyes de España.
Esta condecoración, declarada oficial por Real Decreto el 17 de mayo de ese mismo año, simbolizaba la lealtad y el servicio a la Corona en un periodo de grandes transformaciones para el país. Para José, este reconocimiento coincidió con su consolidación en el Regimiento Mixto de Artillería de Menorca, cerrando así un capítulo de servicio activo en el frente para iniciar una etapa de mayor estabilidad en la isla.

XI. 1926: Condecoración al valor y regreso a Melilla


Al inicio de 1926, José se encontraba de guarnición en Es Castell, desempeñando las funciones propias de su empleo. Sin embargo, este año sería fundamental para el reconocimiento oficial de su valor en combate durante la etapa más cruda del conflicto africano.

La Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo


Por Real Orden del 10 de agosto, se le concedió la Cruz de 1ª Clase del Mérito Militar con distintivo rojo. Esta prestigiosa condecoración le fue otorgada en atención a los servicios distinguidos y méritos contraídos durante las operaciones en África (9º periodo), específicamente entre el 1 de febrero y el 31 de julio de 1924.

El distintivo rojo indicaba que la cruz se concedía por acciones de valor en tiempo de guerra, conforme al Reglamento de Recompensas de 1920, subrayando el desempeño de José en situaciones de combate directo.

Cambio de destino y reunión familiar


En el ámbito operativo, el 6 de septiembre asumió nuevamente el mando accidental de la 1ª Batería Ligera del regimiento. No obstante, su estancia en Menorca llegaría pronto a su fin: a finales de ese mismo mes, fue destinado a la Comandancia de Artillería de Melilla, donde se incorporó el 9 de septiembre.

Este traslado supuso un cambio importante para su vida personal. Aunque no existe documentación exacta sobre la fecha, se estima que a finales de 1926 o principios de 1927, su esposa, Mercedes, y sus hijos se reunieron con él en Melilla. Esta reagrupación familiar en la plaza africana sería breve, ya que consta en los registros el regreso de toda la familia a Maó en abril de 1927.

Familia Dolz Fontcuberta
(Foto 17)

La familia en la distancia: Un retrato simbólico


De este periodo se conserva una fotografía de gran valor sentimental que muestra a parte de la familia Dolz Fontcuberta: su esposa, Mercedes Fontcuberta de Cossío, junto a sus hijos María Dolores y Ramón (faltando en la toma los otros dos hijos, José y Emilio).

Es reseñable la composición de la imagen: José Dolz Bartual aparece al fondo, integrándose en el conjunto familiar. Este estilo artístico era muy común en la época para los militares destinados lejos de su hogar; mediante este montaje fotográfico, se lograba paliar simbólicamente la ausencia del padre, manteniendo la unidad familiar a pesar de la distancia geográfica impuesta por el servicio en África.

Movimientos en el frente (finales de 1926)


En el ámbito estrictamente militar, el último trimestre del año fue de gran actividad en el Protectorado:
  • 3 de noviembre: José parte hacia Drius, un enclave estratégico en la zona de Melilla.
  • 2 de diciembre: Tras un mes de operaciones, regresa a la plaza de Banderas.
  • 8 de diciembre: Es destinado nuevamente al frente, esta vez a la Cota 650, una posición elevada de vigilancia y control.
Allí permaneció prestando los servicios propios de su empleo hasta la finalización del año, cerrando un 1926 marcado tanto por el reconocimiento a su valor como por el esfuerzo de mantener los lazos con su familia en Menorca.


XII. 1927: Regreso a Baleares y consolidación en Menorca


El año comenzó con José todavía en el frente africano, incorporándose en enero a la Sección del Parque Móvil y Depósito de Municiones en el Zoco el Jemis de Beni-Bu-Frah. Esta unidad era vital para el sostenimiento logístico y el suministro de artillería en una zona que seguía bajo estrecha vigilancia militar.

El fin de la etapa africana y el destino en Baleares


El 29 de enero de 1927, una Real Orden dispuso su traslado como excedente a las Islas Baleares, lo que marcaba el fin de su servicio continuado en el Protectorado. Tras finalizar sus compromisos en Marruecos y organizar el traslado, el 4 de abril de 1927 emprendió el viaje de regreso hacia su nuevo destino.

Este movimiento no fue solo profesional, sino también personal, ya que coincidió con el retorno definitivo de toda su familia a Maó. Tras años de sacrificios, separaciones y estancias en plazas de soberanía, la familia Dolz-Fontcuberta volvía a establecer su hogar en la isla de Menorca.

29-9-1927 Alalex  (Alaloce en árabe)
(Foto 18)

Últimas operaciones en África y regreso definitivo


A pesar de su situación administrativa, el servicio activo de José continuó durante la primera mitad del año. Por Real Orden del 28 de mayo, fue destinado a los Servicios y Tropas de Costa y Posición de Artillería de Ceuta, incorporándose a su unidad el 8 de junio. Apenas tres días después, el 11 de junio, marchó destacado a la posición de Alalex, donde permaneció en servicio de campaña hasta la finalización del año.

Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo


Su hoja de servicios se vio nuevamente ensalzada por la concesión de la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, otorgada por Real Orden el 13 de enero (R.O. nº 11). Esta distinción, una de las más relevantes para un militar de la época, premiaba las acciones distinguidas y el valor demostrado en el transcurso de conflictos armados u operaciones de guerra.

El regreso a Menorca


El eco de su trayectoria llegó también a la prensa. En el periódico La Nación, en una edición de abril de 1927, se hizo pública la noticia de su regreso a Maó junto a su familia, figurando oficialmente en la situación de excedente en Baleares. Este movimiento marcaba el inicio de su reasentamiento en la isla tras los años de sacrificio en el Protectorado.

El fin de una era: La pacificación del territorio


El destino de José estuvo intrínsecamente ligado al del Protectorado. Precisamente en julio de 1927, mientras él organizaba su nueva etapa en Baleares, se declaró oficialmente la pacificación del Protectorado español, poniendo fin a décadas de sangrientos enfrentamientos (el sector francés no lograría una estabilidad similar hasta 1934). 

XIII. 1928: Entre la estabilidad en Menorca y el regreso a Larache


El año 1928 comenzó para José en un estado de transición administrativa. Por Real Orden del 25 de enero, se dispuso su situación como excedente con sueldo íntegro en Ceuta. Pese a este cambio en su estatus, continuó en servicio de campaña en la posición de Alalex hasta el 25 de febrero, fecha en la que regresó a la plaza de Ceuta.

En marzo, el General Jefe Superior de las Fuerzas Militares de Marruecos le autorizó el traslado de residencia a Maó, donde se incorporó para disfrutar de un periodo de cercanía familiar.

Es necesario señalar que en la documentación de los años 1927 y 1928 se observa una cierta disparidad en la cronología de los traslados. No obstante, se ha optado por respetar fielmente las fechas consignadas en su Hoja de Servicios, priorizando el rigor del documento oficial.

Reconocimientos y nuevo destino en África


El 18 de abril, se le concedió el premio de efectividad de 500 pesetas anuales por sus cinco años de servicio como oficial, una gratificación con efectos retroactivos desde septiembre de 1927. Durante este tiempo, José continuó figurando administrativamente como excedente en Baleares.

Larache a la izquierda, en la costa, y
Alcazarquivir a la derecha, en el interior.
Sin embargo, la calma en la isla terminó en otoño. Por Real Orden del 26 de septiembre, fue destinado a la Comandancia de Artillería de Larache. Tras cruzar nuevamente el Estrecho, se incorporó a su unidad el 6 de octubre, siendo asignado a la 5ª Batería de Posición. Ese mismo día se trasladó a Alcazarquivir, donde asumió el mando de la Sección destacada en dicha plaza, responsabilidad que desempeñó hasta finalizar el año.


XIV. 1929: Última etapa en Alcazarquivir y regreso a Menorca


Al comenzar el año, José se encontraba al mando de su sección en el destacamento de Alcazarquivir. En aquel periodo, esta población se había consolidado como una base militar estratégica, especialmente para las fuerzas de Regulares.

Cambios operativos y traslado


Durante la revista de julio, y por disposición del Teniente Coronel Primer Jefe del Cuerpo, causó baja en su batería para integrarse en la Unidad del Parque Móvil a Lomo. Continuó desempeñando sus funciones en Alcazarquivir hasta finales de noviembre, momento en el que cesó en su cargo tras ser destinado, por Real Orden del día 26, al Regimiento Mixto de Artillería de Menorca.

Su regreso a la isla se materializó en diciembre. Embarcó el día 16 y se incorporó en Es Castell el día 21. Poco después, fue asignado al segundo grupo de guarnición en Es Mercadal, cerrando así un ciclo de servicio en el norte de África.

La Comandancia de Larache


Resulta relevante señalar que la Comandancia General de Larache, a la que pertenecía el destino de José, fue una de las tres demarcaciones (junto a Ceuta y Melilla) creadas en 1913 para organizar el Protectorado. Aunque contaba con autonomía militar y local, dependía del Alto Comisario y del Ministerio de la Guerra en asuntos de política general.

Bajo la administración de esta Comandancia, se impulsaron las primeras grandes obras públicas en la zona, como carreteras, puentes y ferrocarriles, además de coordinar operaciones militares decisivas entre 1920 y 1926 (11). Tras la independencia de Marruecos en 1956, Larache se integró plenamente en el nuevo Estado y la Comandancia desapareció como institución española.


XV. 1930: Ascenso a teniente y la Orden de San Hermenegildo


El 8 de enero asumió el cargo de profesor en la Escuela de Analfabetos del segundo grupo del Regimiento. Esta labor subraya la función social y educativa que el Ejército desempeñaba en la época para la instrucción de la tropa.

Durante el verano, su responsabilidad de mando se intensificó. En julio, se hizo cargo de forma accidental de la 1ª, 2ª y 3ª Baterías del segundo grupo, desempeñando dicha función hasta el 30 de agosto.

Promoción a teniente


Por Real Orden del 6 de septiembre, alcanzó el empleo de teniente de la Escala de Reserva de Artillería, con antigüedad reconocida desde el 17 de agosto. Tras un breve cese administrativo en sus funciones, fue destinado nuevamente al Regimiento Mixto de Artillería de Menorca, incorporándose en Es Castell el 30 de septiembre para prestar servicio en la 2ª Batería del primer grupo.

La Real y Militar Orden de San Hermenegildo


El 15 de octubre, se le concedió la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, con antigüedad del 24 de mayo de ese año.Fundada en 1814 por Fernando VII, esta orden tiene como objetivo premiar la constancia en el servicio y la conducta intachable de los oficiales. Recibir esta cruz tras años de servicio en el frente y en guarnición suponía un reconocimiento oficial a la integridad y la impecable trayectoria de José (12).


XVI. 1931: El advenimiento de la República y el retiro militar


El año 1931 comenzó con cambios estructurales en la organización militar; el Regimiento Mixto de Artillería de Menorca pasó a denominarse Regimiento de Artillería de Costa n.º 4.

Fidelidad al nuevo régimen


Tras la proclamación de la Segunda República, y en cumplimiento del decreto del 22 de abril, José compareció ante el jefe de su unidad el día 27 del mismo mes. Allí firmó la solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República, un requisito obligatorio para los oficiales que deseaban continuar en el servicio bajo el nuevo marco constitucional.

Último destino y cese en el servicio


El 1 de julio fue asignado al tercer grupo del regimiento, quedando nuevamente de guarnición en la Fortaleza de la Mola, lugar donde había iniciado su andadura años atrás. Sin embargo, su etapa en el ejército llegaría a su fin ese mismo mes. En virtud de la Circular Real del 21 de julio, se le concedió el retiro con residencia en Maó. 

José Dolz Bartual dejó de prestar servicio activo el 31 de julio de 1931, causando baja definitiva en el Ejército tras una dilatada carrera marcada por su paso por el Protectorado de Marruecos y sus múltiples condecoraciones al valor.


Bibliografía

Archivos Consultados

Publicaciones Periódicas

 

Fotos

  1. José Dolz Bartual.
  2. Fortaleza de Isabel II.
  3. Canal de San Jorje.
  4. Penitenciaria de la Mola, llamada también La Penita.
  5. 27-01-1923 Axdir Asus.
  6. 27-01-1923 Axdir Asus.
  7. 22-01-1923 a la una y media.
  8. 25-01-1923 fotografía de grupol
  9. 20-07-1923 Uad Lau. José Dolz Bartual.
  10. 28-01-1923
  11. José Dolz Bartual. Noviembre de 1923.
  12. Foto de grupo sin fecha.
  13. Sin fecha.
  14. 1924 Uad Lau.
  15. 1924. Cuartel de Artillería de Ceuta.
  16. 1925. Desembarco de Alhucemas.
  17. Familia Dolz Fontcuberta.
  18. 29-09-1927


Notas

  1. Real Instrucción ó Reglamento Adicional de la Ordenanza de reemplazos de 27 de octubre de 1800. Imprenta Real Madrid. 1819. https://archive.org/details/A11404914/mode/2up
  2. La legislación española sobre reclutamiento militar (1910-1912) 
  3. Fornals Villalonga,Francisco. Fortaleza de Isabel II en la Mola del Puerto de Mahón. Siglos XIX y XX. 2ª edición.Ed. Museo Histórico Militar de Menorca. Mahón, 2010.
  4. Fontenla Ballesta, Salvador. La guerra de Marruecos (1907-1927). Historia completa de una guerra olvidada. La esfera de los libros. 3ª edición. Madrid. 2017.
  5. Caules Ametller, Margarita Cosas de La Mola y de aquel Mahón. Xerradetes de Trepuco 2. Diario Menorca. 2010
  6. Regimiento de Artillería de Campaña Nº11. Gobierno de España. Ministerio de Defensa
  7. Blog de Ceuta. Estudio fotográfico Calatayud. Foto Art Calatayud.
  8. El Protectorado español en Marruecos: la historia trascendida. El proyecto editorial. Glosario. Cronología. Personajes históricos. El territorio y la organización. Las artes y las letras.
  9. El Sol. Diario Independiente. Madrid, martes 8 de julio de 1924.
  10. Hernández, Francisco Desembarco de Alhucemas, 8 de septiembre de 1925. Batallas de Hispania. com. Marzo 07, 2020.
  11. Houssam Kelai. Historia de Larache en fotos. Toute l'histoire de la ville de Larache du début du siècle à nos jours illustré en photos. Vendredi 6 novembre 2009. Comandancia General de Larache.
  12. Rodríguez Cárdenas, Fulgencio. Evolución legislativa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Real y militar Orden de San Hermenegildo. Segundo Centenario. Ministerio de Defensa. Secretaría General Técnica. Catálogo general de publicaciones oficiales. Madrid, 2014.

Agradecimientos


A Carmen Marchante Moralejo por su inestimable asesoramiento en lo concerniente a la guerra del Rif y especialmente en la Línea del Lau.

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